Aunque en otros países se celebra en fechas distintas, en Venezuela el 12 de enero se reconoce como el Día del Pastelero, una jornada para homenajear a quienes convierten harina, azúcar y creatividad en momentos felices.
Más que dulces: memoria y celebración
En nuestra cultura, los pasteles están presentes en cumpleaños, bautizos, bodas y logros personales. Cada torta cuenta una historia y el pastelero es quien la traduce en sabor y diseño.
- La pastelería también es arte
Hoy se reconoce al pastelero como artista gastronómico. Las técnicas de modelado, escultura en chocolate y decoración artística han elevado la pastelería a niveles de exhibición internacional.
- Venezuela tiene referentes de talla mundial
El país ha sido representado en competencias internacionales por maestros como Emerson Freitez, conocido como «el Escultor de las Artes Dulces», lo que demuestra el alto nivel del talento pastelero nacional.
🏆 Existen competencias exclusivas para pasteleros
Eventos como la Copa Nacional de Pastelería «Aarón Bracho» de Fevipan han impulsado la profesionalización y visibilidad del gremio en el país.
- Un oficio que mezcla ciencia y pasión
La repostería exige precisión química, control de temperaturas y tiempos, pero también intuición, creatividad y mucho corazón.
Un dato histórico
Aunque no está ligado directamente a esta fecha, el patrono tradicional de los panaderos y pasteleros es San Honorato de Amiens, símbolo del respeto histórico hacia este oficio artesanal.
Detrás de cada torta hay horas de trabajo silencioso, ensayo y error… por eso este día celebra no solo el resultado, sino la dedicación. Desde la Federación Venezolana de Industriales de la Panificación celebramos a los hombres y mujeres que dedican su vida a hornear dulces momentos.